11 de febrero de 2026 8:01 pm

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Cerraron 100 restaurantes en todo el país y la crisis del sector supera a la del 2001

Los barrios más perjudicados son Palermo, San Telmo y Puerto Madero por la falta de turismo nacional y extranjero. Las propinas caen en picada

El sector gastronómico argentino atraviesa una fuerte crisis. Crecen los cierres de restaurantes en todo el país y la caída del consumo y la falta de turismo golpea fuerte a zonas como Puerto Madero, Palermo, San Telmo Recoleta. En los últimos meses cerraron casi 100 restaurantes en todo el país, sin ir más lejos en la Ciudad de Buenos Aires hasta tuvieron que bajar la persiana afamados lugares con estrellas Michelin.


Carlos Yanelli, presidente de la Cámara de restaurantes, brindó un panorama del sector “las ventas cayeron entre un 20 y un 30% en los últimos meses, pero si le sumamos la caída del año pasado, el sector ha tenido en el último año y medio una baja acumulada del 55% en su facturación. Si bien hay negocios de barrios que no tienen la misma merma que los polos gastronómicos, el sector está muy afectado”.

La lista de locales que cerraron es interminable: el histórico café de especialidad The Coffe Town del Mercado de San Telmo; el restaurante La Locanda de Recoleta; los afamados Franca y Sal, ambos con estrellas Michelin; Ya Cabrón de Palermo; Citadino de Parque Patricios; la cantina Amador de Palermo; Manhattan Club Grand Café de Belgrano; el bar que rendía homenaje al whisky Sede, el tenedor libre Gourmet Porteño de Puerto Madero y hasta Green Bamboo, pero la lista sigue.  

Los principales problemas del sector son: “falta de público, necesitamos que pongan en vigencia lo que prometieron en las plataformas electorales como la reforma tributaria y laboral. Antes gastábamos de luz $600.000 ahora con tarifas regularizadas estamos en el orden de los $5 millones. Muchos restaurantes cierran porque no pueden pagar los altos alquileres, la actividad no rinde para pagar tanto. No tenemos un relevamiento exacto de todos los cierres, porque en muchos casos te enteras si son conocidos, pero cerraron no menos 100 establecimientos gastronómicos en todo el país en los últimos meses”, explicó Yanelli.

La pregunta es desde cuándo el sector no tenía una crisis tan profunda y Yanelli respondió “estamos en una crisis más pronunciada que la que vivimos en el 2001. Si bien los porcentuales son diferentes, la crisis del 2001 fue un par de meses, pero esta crisis se instaló y va a durar por un largo tiempo. En el 2001 tuvo una reactivación muy importante con la llegada del turismo, ahora no tenemos ni turistas internacionales ni locales. Esta es una actividad que se reciente muy rápido y demora en tomar su cauce normal. En el primer trimestre hubo uruguayos, brasileños y chilenos, pero desde marzo, no hay nada de turismo y ahí arrancó muy fuerte la caída en facturación”.

Según un estudio de Kantar el 76% de los encuestados admitió que en el último año redujo la frecuencia con la que sale a comer afuera y en el nivel más bajo D1D2 la caída llega al 85%.

Un relevamiento del presidente de la Cámara de restaurantes indica que “en barrio como Palermo, Puerto Madero o San Telmo la caída en las ventas es del 30%. Son barrios muy afectados por la falta de turistas”. 
Los únicos que tienen un poco más de oxígeno para sobrellevar esta crisis del sector son las pizzerías y los bodegones. Un famoso restaurante de pastas y parrilla de Paraná y Corrientes tiene largas filas para ir a comer a toda hora. Una tira de asado de la casa para compartir con papas fritas no llega a los $20.000 o un plato de vermichelis con tuco y pesto ronda los $10.000. Al igual que un histórico restaurante de pastas de Independencia.y Maza en el barrio de Boedo.Los precios son el secreto que hace que tengan largas filas estos reconocidos locales gastronómicos. 

Menú ejecutivo al mediodía y a la noche

 Los restaurantes idean estrategias para poder atraer clientes: el menú ejecutivo es clave al mediodía pero también muchos locales lo ofrecen a la noche. En un restaurante bar de Azcuénaga y Las Heras en Recoleta se puede comer cualquiera de las tres opciones de plato principal con gaseosa o copa de vino por $12.000 ya sea de almuerzo o cena. 

Hasta en la selecta zona de Puerto Madero, en la que muchos lugares cerraron, hay otros reconocidos restaurantes que ofrecen un menú ejecutivo mediodía y noche con entrada, cinco opciones de plato, postre y una botella de vino de muy alta gama por $65.000. Lugares tan top que sin esta promo, sólo la botella de vino ronda los $40.000.  

“Muchos restaurantes están implementando porciones más grande que se puedan compartir, algunos ofrecen platos tipo fonda para que el ticket per cápita baje, algunos ofrecen ofertas semanales de pastel de papa, niños envueltos, lentejas. La mayoría trata de hacer alguna promoción con una tarjeta o un banco.   Se busca la forma de palear la situación y llegar al otro lado del rio, pero aparentemente no se ve la costa”, puntualizó a BAE Negocios, Carlos Yanelli, presidente de la Cámara de restaurantes

No sólo sufren la crisis los empresarios gastronómicos, también los mozos que ven caer en picada sus propinas. “Cuando baja la facturación caen las propinas porque van atadas al ticket. La gente en muchas zonas ya no paga el 10%, paga entre el 3 y el 5% del valor de la cuenta, como mucho. En zonas como Puerto Madero, son más altas”, explicó quién gerencia un restaurante emblemático.

No hay ninguna señal que indique que esto va a mejorar, pero desde el sector se aferran a alguna esperanza. “No se cómo terminaremos el año, no puedo hacer vaticinios, pero me atrevo a pensar que esto durará algunos meses más. Soy optimista y creo que arrancará después de las elecciones. Tiene que haber un cambio, es inviable seguir así. Si bien son elecciones legislativas hay mucho en juego. Si bien hay situaciones adversas y negativas y la gente está muy castigada, la gente acompaña. Esperemos que haya una reactivación y que regrese el turismo”, explicó  Yanelli.

Gastronomía en crisis: el cierre de 10 restaurantes, bares y cafeterías que hicieron historia

La triste despedida de The Coffee Town, La Locanda, Franca, Sal, entre otros lugares que dejaron huella

En el último año y medio cerraron sus puertas bares, restaurantes, cafeterías de especialidad y hasta lugares reconocidos por la Guía Michelín. Varios sobrevivieron a la pandemia, pero no lograron atravesar estos complicados meses de baja de consumo, alza de insumos, suba de servicios y alquileres. Una encuesta de Kantar lo dijo todo el 76% de los encuestados admitió que en el último año redujo la frecuencia con la que sale a comer afuera. La retracción es mucho más acentuada en el NSE Bajo (D1/D2) que llega a una caída del 85%. BAE Negocios relevó más de 10 lugares gastronómicos emblemáticos que en los últimos meses no resistieron.
Ni el galardón de la Guía Michelín los salvó. El chef Julio Báez posteó en redes “con mucha tristeza, les comparto que Franca cierra sus puertas. No ha sido una decisión fácil, ni mucho menos la deseada. Es el resultado de una realidad económica que nos toca profundamente, como a tantos otros, en mayor o menor proporción. Los restaurantes no son ajenos a los mismos problemas que tenemos todos en nuestra economía doméstica, lo ves cuando vas a la verdulería, a la carnicería, al supermercado”. El cierre de Franca – Fuego y Vino fue el 7 de junio. El restaurante  abierto en diciembre de 2022, fue recomendado por la Guía Michelin para la Argentina en su segunda edición de abril.

No fue el único restaurante argentino recomendado por la Guía Michelin que cerró. “Por razones ajenas a la voluntad, Sál – Cocina Nórdica cierra sus puertas, con 3 años en su haber, 2 menciones en la guía Michelin -2024 y 2025- miles de smørrebrød, shots de aquavit, gravlax y platos donde prepondera el ahumado, las conservas y sabores únicos”, dijo sobre el cierre del local de Palermo fundado en 2023. Anunció que invertirá en Uruguay, abrirá un restó en Punta del Este. Contó que lo intentó todo y no pudo sostenerlo abierto. “Abrimos de día, de noche, brunchs, de lunes a sábados, redujimos equipo con todo el dolor del mundo, no tocamos los precios, bajamos los precios, bajamos costos sin resignar calidad, y más. Pusimos el alma, el corazón, el cuerpo, la cabeza y cada gramo de energía en este proyecto, de nada vale hablar del dinero, eso va y viene”, se lamentó el chef, propietario también del restaurante Julia.

En Palermo, se sumó el cierre de Ya Cabrón de Palermo. Comunicaron en redes “después de 4 años, 9 meses y 29 días, con mucho agradecimiento y un poco de tristeza, tomamos la decisión de cerrar Ya Cabrón. Hoy, con un contexto difícil y muchos meses de intentar sostenerlo, sentimos que es momento de cerrar esta etapa. Lo hacemos con tristeza, pero también con la tranquilidad de haberlo dado todo”.

En la esquina de Atuel y Jose C. Paz, bien al fondo de Parque Patricios cerró Citadino, un restaurante y café de especialidad muy reconocido. «Queremos contarles que en Citadino hemos tomado la difícil decisión de cerrar nuestras puertas de manera temporal. La crisis y recesión que estamos atravesando nos ha puesto a prueba como nunca antes, y creemos que este es el mejor momento para detenernos, repensar y estructurar una nueva propuesta que nos permita seguir adelante juntxs», explicaron. Sin consuelo agregaron»No les vamos a mentir: estamos muy tristes. Pero también confiamos en que esta pausa es necesaria para volver más fuertes y renovadas. Les agradecemos de corazón por todo el apoyo, la buena onda y la compañía de siempre. ¡Ustedes son la razón por la que Citadino existe».

El 4 de julio bajó la persiana la cantina Amador de Cabrera 5991. Se despidió con una fiesta. “Este viernes es el último baile en Amador. La despedida, el cierre, el brindis final. Y si…vamos a llorar, pro también a bailar como si no hubiera mañana. Es la última oportunidad para cruzarnos, abrazarnos, decirnos gracias y festejar todo lo que estre lugar nos dio. Los queremos. Los esperamos. Y bailamos para no llorar (tanto)”, dijeron en IG, atravesados por la realidad económica. 

Tras 14 años de historia cerró La Locanda, un restaurante de cocina italiana del chef Daniel Pinna. Ubicado en el barrio de Recoleta en José León Pagano casi esquina Tagle, fue fundado en 2011. Pinna, nacido en Cerdeña, heredó la pasión por la gastronomía de su padre, supo crear un lugar que se convirtió en uno de los favoritos de políticos y empresarios que iban por su antipasto sardo y sus pastas.  

Un café con Perón fue otro restaurante bar que cerró sus puertas,  funcionaba dentro del Instituto Nacional Juan Domingo Perón que fue cerrado por el gobierno nacional. Operado por una cooperativa de trabajadores tenía contrato hasta 2027, pero quedaron en la calle. “Nos rescindieron unilateralmente la concesión y gerenciamiento del restobar. Quedan en la calle una treintena de familias de este espacio cooperativo y popular”, dijo Leonardo Duva, referente de la cooperativa. Era un lugar que rendía homenaje al peronismo y tenía muchos recuerdos, fotos, una estatua del General y hasta vendía alfajores con imágenes peronista. Tenía una sala donde se realizaban encuentros y hasta obras de teatro.

 En abril, bajó la persiana otro bar gestionado como cooperativa por sus trabajadores. Ubicado en Cabildo y La Pampa, Manhattan Club Grand Café, un restaurante y bar cuya fachada parecía al edificio Chrysler de Manhattan en Nueva York. 

El el mismo mes cerró otro lugar emblemático, Sede, el bar porteño que le rendía homenaje al whisky. “Este sábado 19 de abril, será la última noche de Sede, la gran despedida. Una fiesta de whisky y amor, donde no van a faltar los abrazos y, tampoco, alguna que otra lagrimita. Tenemos una noticia que nos tiene con el corazón roto”, continuó el posteo que anunció el cierre después de 6 años llenos de música, amigos y muchísimo whisky. Fundado en 2019, fue un lugar de Chacarita con una carta de más de 50 etiquetas de whisky. 

En el barrio de San Telmo cerró Coffe Town, un lugar de café de especialidad que hizo historia ubicado dentro el Mercado de San Telmo. Creado en 2012 por el periodista José Vales y Analía Alvarez, autora de Yo Cafeto, dijo adiós, también en abril de este año. Llegaron a tener una sucursal en Palermo, otra en Recoleta. En el caso de San Telmo, tuvieron varios locales, además del bar central, pero no les renovaron el alquiler. Fue el primer espacio gastronómico que desembarcó en el mercado.

  El listado de bares y restaurantes que cerraron en la Ciudad de Buenos Aires, en el conurbano y en el resto del país es interminable. Pero como broche, vale el recuerdo para Green Bamboo, el restaurante de comida vietnamita que fue uno de los primeros en llegar a Palermo con esta clase de gastronomía. Resistió 25 años, pero cerró sus puertas en agosto. Desde 1999 se convirtió en un indiscutido referente de la gastronomía del sudeste asiático. 

La lista de cierres sigue. Otros tratan de resistir como La Gran Taberna que según su dueño bajó su facturación un 40% y cada vez está más afectado por los grandes operativos que despliega el ministerio de Seguridad en la zona. Otros idean menúes ejecutivos nocturnos, algunos cierran en los horarios que hay menos venta. Es probable que varios más digan adiós.

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