«Debo ser el primer Presidente que se presentó en la justicia ejerciendo su defensa personalmente», remarcó Fernández; y recordó que ofreció una «reparación en ese momento por las dudas que no aceptaran el planteo que yo había hecho». Fernández reseñó que luego no apeló «la decisión que no aceptó mi propuesta», y dijo: «No cuestioné a ningún juez» cuando «los jueces se pelearon por quien tenía la causa».
«Fui el primer Presidente de la historia de la democracia que se presentó a la justicia ante un error que se asumió como error, porque no hubo dolo», puntualizó. «Me presenté como un ciudadano más», insistió tras aclarar que «los funcionarios tienen los mismos derechos que los ciudadanos, no tienen menos derechos, y los ciudadanos en estos casos tienen derecho a proponer una reparación económica, y lo hice».
En un dictamen de 11 páginas, el fiscal Domínguez había considerado «razonable la propuesta efectuada en tanto habrá de destinársela a la adquisición de recursos para la investigación científica en materia de salud» y propuso que la donación fuera destinada a la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbram.
El acuerdo económico como vía de solución alternativa está previsto en el artículo 59 del código penal, cuyo inciso 6 establece que se extinguirá la acción penal «por conciliación o reparación integral del perjuicio, de conformidad con lo previsto en las leyes procesales correspondientes».
La propuesta en nombre del Presidente había sido realizada la semana pasada por sus abogados en esta causa, Marcelo Antonio Sgro y Fabián Musso. Pero no fue la única. El primer acuerdo de compensación homologado por el juzgado fue el de la vestuarista Carolina Marafioti, que había ofrecido 200 mil pesos. También presentaron propuestas Fernando Consagra, Emanuel López y Santiago Basabilbaso, quienes donarían entre 250 mil y 300 mil pesos para ser sobreseídos de manera definitiva.